PONENCIA SOBRE MUJER (POLÍTICAS DE IGUALDAD Y CONCILIACIÓN). NO APROBADA POR EL CONGRESO NACIONAL DE MILITANTES DE 28 DE OCTUBRE DE 2.006
LA PRESENTE PONENCIA HA SIDO RECHAZADA POR EL CONGRESO NACIONAL. LAS RAZONES DE ESTA FALTA DE APROBACIÓN FUERON: a) LA ESCASA DEFINICIÓN ACTUAL DE COMPETENCIAS QUE, DENTRO DE LA FALANGE, TIENE LA RECIENTEMENTE CREADA DELEGACIÓN NACIONAL DE MUJER Y FAMILIA; y b) LA EXISTENCIA EN ESTA PONENCIA DE PUNTOS DOCTRINALES YA INCLUÍDOS EN OTRAS DISTINTAS O EN OTROS DOCUMENTOS IDEOLÓGICOS DEL PARTIDO.
Los falangistas nos mostramos partidarios del principio de MAINSTREAMING DE GÉNERO (perspectiva de género), concepto asumido por la Plataforma para la Acción adoptada al final de la IV Conferencia Mundial sobre las Mujeres de Naciones Unidas en Beijing (1995). Este principio supone la PROMOCIÓN DE LA IGUALDAD ENTRE HOMBRES Y MUJERES en todas las actividades humanas, y en su consecución por parte de los poderes públicos a través de políticas adecuadas de igualdad. En este sentido, es definido por el Consejo de Europa como “la organización (la reorganización), la mejora, el desarrollo y la evaluación de los procesos políticos, de modo que una perspectiva de igualdad de género se incorpore en todas las políticas, a todos los niveles y en todas las etapas, por los actores normalmente involucrados en la adopción de medidas políticas”. Este Principio fue recogido en el IV Programa de Acción Comunitario y, por primera vez en España, por el III Plan para la igualdad de oportunidades 1.997/2.000.
Los falangistas nos pronunciamos por la igualdad de género, sin estridencias ni falsa demagogia. Creemos en un modelo de igualdad gradual, auspiciado por los poderes públicos y protegido por las leyes. Este modelo de igualdad vendrá de la mano de una serie de medidas políticas, para las cuales no basta con su mera formulación o enunciado. Es necesaria la tutela de las distintas Administraciones implicadas sobre estos procesos laborales, sociales y económicos. Los militantes falangistas -en su centro de trabajo, en su municipio, allá dónde despleguemos nuestra acción política- solicitaremos ese control institucional cada vez que ello pudiera ser necesario para la efectividad de esta finalidad igualitaria.
Sin embargo, no todo se reduce al establecimiento de medidas políticas o legales de carácter coactivo. Entendemos que la igualdad de los sexos es una materia de educación social, de fomento de valores personales y colectivos.
Los falangistas entendemos que la promoción de correctas iniciativas por la igualdad debe de ser tutelada, en muy primer término, por las distintas Administraciones del Estado. Por esta razón, creemos que estas reformas deben comenzar por lograr el funcionamiento igualitario dentro de las distintas instituciones estatales. En este sentido, propugnamos la creación de unidades de género en todos los Departamentos Ministeriales, al objeto de proceder a una correcta aplicación del principio de perspectiva de género y evaluar el contenido y alcance de las iniciativas adoptadas, realización de estudios acerca de la situación efectiva de los problemas derivados del desarrollo de la igualdad, finalizar con la creación del título oficial de “Agentes de Igualdad”, así como la realización de cursos y seminarios entre el personal de la Administración, a fin de sensibilizar sobre esta cuestión a todas las escalas del personal administrativo.
Entendemos que, en esta materia, es esencial una coordinación entre las Administraciones actuantes. Valga como ejemplo, la solicitud efectuada por FE/LA FALANGE al Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial, consistente en la incorporación de este Ayuntamiento a la llamada Red Intermunicipal de Mujer de la Zona Oeste, organismo integrado por las Concejalías de Mujer de varios Ayuntamientos de esa zona geográfica, y destinado a coordinar las políticas de mujer entre los Ayuntamientos afectados.
Los falangistas creemos que las diferencias de género existentes en el mercado de trabajo deben eliminarse. En este sentido, propugnaremos y apoyaremos todo tipo de campaña informativa dirigida a la mujer y tendente a orientar su entrada en el mercado de trabajo y las diferentes alternativas y tendencias dentro del mismo, cursos formativos institucionales, medidas de promoción del empleo (mujeres jóvenes, mayores de 45 años etc), cursos de formación y charlas divulgativas a las Empresas acerca de estas políticas de igualdad, premios institucionales por una buena práctica igualitaria, campañas de empleo y autoempleo dirigidas a la mujer rural, microcréditos para instalación de propios negocios, cursos, seminarios y cualquier otra actuación que, desde la Administración, tendiera a incoporar a la mujer al mercado de trabajo con plena igualdad respecto al hombre. Debemos recoger la tradición del falangismo en torno a la elevación del nivel de vida de la mujer rural evitando, en la medida de lo posible, la despoblación de nuestro campo, y ofreciéndola oportunidades dignas de trabajo alternativo.
Los falangistas creemos en una reforma de los textos legales, que defina con la debida exactitud las actuaciones consistentes en discriminación, trato degradante, acoso moral en el trabajo, acoso sexual, discriminación salarial, así como cualesquiera otras actividades de contenido vejatorio o discriminatorio por razón de sexo, que necesiten ser convenientemente reguladas en orden a su correcta tipificación, dotándolas de la máxima pena -si se trata de Derecho Penal- que pudiera darse a los empresarios que incurrieran en esta clase de comportamientos ilícitos, así como las medidas judiciales de protección conducentes a la posible protección cautelar de estas conductas maliciosas.
Los falangistas creemos en el impulso a Planes de Actuación Positiva tendentes a equilibrar la participación de mujeres y hombres en la vida política. Rechazamos con energía el sistema de cuotas obligatorias de mujeres en instituciones o partidos políticos, al entenderlo insultante o sexista, en un sentido positivo. Los cargos siempre deben ocuparse según la valía de los candidatos al mismo, y con independencia de su sexo. Sin embargo, los poderes públicos deben velar porque se garantice el acceso a ese puesto para la mujer, en el caso de que estuviera capacitada para su desempeño. En este sentido, en el del acceso de la mujer a organismos e instituciones, debe fomentarse una cultura destinada al mismo, y siempre en mayor proporción ascendente.
FE/LA FALANGE se pronuncia por un seguimiento constante de los cambios legislativos introducidos en materia de VIOLENCIA DE GÉNERO, entendiendo que la violencia contra las mujeres es una lacra social que debe ser erradicada. De todas formas, los falangistas pretendemos un cambio más en la legislación, ya que entendemos que la violencia ejercitada contra las mujeres en el ámbito de su vida privada forma parte de un problema más amplío que excede la simple cuestión de los sexos de agregida y agresor. Se trata de una pérdida general de los valores relativos al RESPETO dentro de los individuos de una misma unidad familiar. De esta manera, preconizamos una Ley de VIOLENCIA DOMÉSTICA, comprensiva de todas las situaciones posibles, que extienda su legislación protectora sobre todos los miembros de una misma unidad familiar, con independencia de sexo de los agresores y del sexo de los agredidos.
Los falangistas pedimos un seguimiento efectivo de los avances legislativos y jurisprudenciales en materia de igualdad de oportunidades, así como la creación de observatorios civiles sobre la violencia a nivel municipal, en los que todos los agentes sociales implicados puedan encontrar un foro adecuado para la discusión y seguimiento de las políticas de igualdad y de la violencia de género, con especial incidencia en el estado de la cuestión dentro de su concreto municipio. En este sentido, deben fomentarse las actuales tendencias asociacionistas entre las mujeres, creando entidades civiles que sirvan de plataforma para el estudio y debate de estos graves problemas.
Los falangistas creemos que las mujeres que llegan a España desde ámbitos culturales distintos al mundo occidental, deben de integrarse en los valores de tolerancia y respeto propios de nuestro entorno cultural. Preconizamos una tolerancia cero frente a prácticas o costumbres contrarias a nuestros derechos constitucionales, y que han sido importadas a España a través del fenómeno inmigrante: mutilación genital femenina, subordinaciones humillantes al varón, fomento y práctica de la violencia física y psíquica contra la mujer... Todas estas actuaciones y actitudes deben ser erradicadas, siendo comentado el estado de la cuestión en los observatorios civiles correspondientes al municipio de que se trate.
FE/LA FALANGE estima necesario impulsar cambios normativos que faciliten la COMPATIBILIDAD DE LA VIDA FAMILIAR Y LABORAL. En este sentido, nos pronunciamos partidarios decididos del fomento de las medidas de CONCILIACIÓN dentro del mundo del trabajo. Como medidas concretas que nosotros estamos preconizando y defendiendo, podemos citar la posibilidad de ampliar el permiso de paternidad a cuatro semanas, al menos, para los hombres que disfruten el permiso de maternidad; modificar la normativa laboral, incluuyendo como causa de nulidad de despido el que se produzca durante el disfrute del permiso de paternidad, asegurándose que no modifiquen las condiciones laborales, facilitar el disfrute del permiso parental por horas (en lugar de jornadas completas); incentivar las buenas prácticas conciliatorias en las empresas. Mediante el establecimiento de bonificaciones o premios; fomentar el teletrabajo y la flexibilización de los horarios laborales, escolares y comerciales; creación de guarderías en las propias empresas, bien en el mismo centro, bien en un entorno próximo al mismo.
Los falangistas estimamos que las buenas prácticas empresariales deben ser premiadas. En este sentido, FE/LA FALANGE de San Lorenzo de El Escorial solicitó la creación de un Premio Anual de Conciliación a la Empresa que, dentro de ese término municipal, mejor hubiera aplicado y desarrollado este conjunto posible de estrategias. Para su selección, se realizarían encuestas por parte de agentes municipales quienes, a su vez, informarían a la Empresa acerca de sus múltiples posibilidades en esta materia. Incentivo en la utilización de estos mecanismos e información suficiente a las Empresas.
Los falangistas preconizamos una serie de medidas indispensables y URGENTES, al objeto de que sean desarrolladas en nuestras ofertas programáticas electorales:
Comenzar a reflejar expresamente en los Convenios Colectivos las medidas de conciliación adoptadas en cada sector laboral, y establecer auditorías institucionales de conciliación para el control e inspección de estas prácticas.
Rechazar el establecimiento de un salario por el trabajo doméstico, al suponer este llamado “salario” una consolidación de la división de roles por género (responsabilizando aún más a la mujer en la realización de estas tareas), y al ser imposible determinar los criterios para la valoración económica de este trabajo (no puede determinarse una jornada laboral como en el resto de los trabajos remunerados, no puede ser exigible...). Estimamos preferente la educación familiar y ciudadana, consistente en primar el carácter no económico de valores tales como la reciprocidad, la solidaridad, los sentimientos o el cuidado familiar.
Aumentar, como alternativa a la inexistencia de “salario del ama de casa”, la cuantía de las ayudas familiares por hijo debe aumentar significativamente, siendo destinado este aumento no sólo a los fines sociales expuestos (primar a la mujer que trabaja en casa), sino también como medida de fomento de la natalidad. Somos el Estado Europeo que menor gasto dedica a la familia, y esa situación debe cambiar al alza. Aumentar la paga de las mujeres trabajadoras por hijo, y extender esta ayuda familiar a la mujer no trabajadora. Aumentar, asimismo, la edad límite del hijo en su percepción hasta los cinco años.
Considerar prioritario el estudio, establecimiento y fomento de alternativas consistentes en el trabajo en el hogar, con carácter remunerado y no de carácter autónomo o liberal (existen sectores de gran facilidad técnica en la adopción de estas medidas: teleasistencia o la confección).
Considerar prioritario el establecimiento de guarderías en los centros de trabajo -o dependientes de él- como medida urgente e indispensable de conciliación.
Pensiones de viudedad a 100%, haciendo desaparcer sus actuales impedimientos limitativos de su percepción total. Del mismo modo, propugnar la cotización a la Seguridad Social por el total del salario en todas las ocasiones.
