RESUMEN
La evolución del sector agrario, trasciende de lo meramente agrario, y se transforma en un sector, influenciado por múltiples variables. En este sentido el sector agrario es y ha sido modificado por variables de tipo económico, social, político, ecológico, etc. De modo que no es posible vertebrar un futuro posible sin conjugar las variables manifestadas y compaginando el interés de los distintos agentes implicados.
ANTECEDENTES
El modelo rural a lo largo del siglo XX ha sufrido una serie de cambios como consecuencia de los modelos económicos que han ido surgiendo. Los modelos económicos han cambiando de acuerdo a unos parámetros económicos como consecuencia de los cambios políticos en definitiva.
Podríamos fijar una serie de etapas de acuerdo a esta serie de cambios surgidos: Una primera etapa comprendería, desde la primera guerra mundial hasta la actualidad más inmediata. En segundo lugar se define una segunda fase que comprendería una serie de situaciones características en lo económico y social que albergaría un periodo hasta la actualidad. (Solbes Mira, P. 1993)
Primera etapa: Progreso tecnológico y la urbanización.
A partir de la segunda guerra mundial, el aumento de la población que aparece en toda Europa exige a una demanda de alimentos y productos de tipo agrario que hacen intensificar la producción. (Ceña, F. 1993)
En este sentido la tecnología jugó un papel vital de cara a aumentar la producción. Pero al tiempo en que llegaba la implantación masiva de innovación tecnológica, el empleo en este sector disminuía pues permitía ahorrar costes en forma de liquidación de mano de obra. El hecho final en consecuencia fue la aparición de paro en el ámbito rural y por ello el éxodo masivo, hacia la ciudad.
Se estaba produciendo entonces un cambio de una producción de tipo tradicional o familiar, a una agricultura de tipo intensivo en capital y especializada.
Esto fue posible porque durante años el incremento de producción estuvo sujetada con un precio fijo, de modo que se efectuaban las ventas bajo un mismo precio independientemente de la demanda. Otro de los factores a tener en cuenta en este sentido fue la protección frente a importaciones extranjeras. (Ceña, F. 1993)
La idea de fondo consistía en igualar las rentas de la sociedad urbana y la sociedad rural incrementando el poder adquisitivo del sector rural. En este marco la especialización y la intensificación serían las estrategias básicas para la rentabilidad y asegurar abastecer la demanda. (Solbes Mira, P. 1993)
Con el devenir del tiempo la especialización vino marcada por regiones en el sentido de que determinadas explotaciones se asentaban en las condiciones más propicias, en cada caso. De modo que podía diseñarse una estratificación por regiones precisamente por este reparto de explotaciones.
Otra de las estrategias importantes que se llevaron a cabo fue la implantación de una serie de subvenciones de cara a maximizar la producción para aumentar los rendimientos. Sin embargo los beneficiarios fueron personas muy concretas en cada ámbito. En este sentido aquellas personas que vivían en regiones poco productivas por alguna cuestión, se vieron obligadas a abandonar sus explotaciones y emigrar a las ciudades o se vieron obligadas a integrarse verticalmente en el sector. (Solbes Mira, P. 1993)
De modo que se llegó a un empobrecimiento del sector rural y como consecuencia:
1 Disminuyó la demanda de bienes y servicios en las zonas rurales.
2 Disminuyó la vitalidad de la sociedad rural, por emigrar básicamente población activa. (Ceña, F. 1993). Aumentó el coste per capita, debido a la disminución de la población. De modo que desaparecieron muchos servicios que acrecentaron si cabe aún más todos estos efectos.
Con todas estas políticas aparecieron grandes desigualdades que acabaron elevándose, no solo a escala regional sino comunitaria. (Solbes Mira, 1993)
En 1972, Comienzan las primeras reformas para mejorar la eficacia de las pequeñas explotaciones. Una de las primeras reformas consistió en establecer prejubilaciones, para así disminuir la producción y concentrarla en un número menor de explotaciones. Por otro lado se implantaron medidas para la búsqueda de un empleo alternativo en la misma línea, de concentrar la producción. (Solbes Mira, 1993)
La situación fue complicada pues el resto de sectores no fue capaz de absorber tal cantidad de mano de obra, que sumado al éxodo rural dificultaron aún más la situación. Al disminuir la tasa de empleo, se tomaron medidas estructurales para atajar este problema Entre ellas se promovieron grandes obras de infraestructuras para fomentar el desarrollo rural si bien muchos fracasaron por no ser viables económicamente a nivel local. Otro de lo cuestiones por las que fracasaron estas medidas, es que muchos de los beneficiados por las ayudas no estaban vinculados al entorno rural, con lo cual los ingresos nunca llegaban al sector rural. (Solbes Mira, 1993)
Segunda etapa, hacia un desarrollo sostenible.
Por lo fenómenos anteriores tenemos tres tipos de situaciones:
1ª Zonas despobladas que corren el riesgo de desaparecer a menos que la administración intervenga para mejorar las rentas locales
2ª Zonas en que no estando tan despobladas la agricultura, juega un papel importante en el equilibrio social.
3ª Zonas en las que aparecen una elevada diversificación económica e industrialización con mano de obra poco especializada con multinacionales o redes nacionales servicios de consumo final (turismo, residencia, 3ª edad, etc) de modo que son muy vulnerable a cambio en las aportaciones sociales. (Ceña, F. 1993)
El auge de los medios de comunicación y transporte diversifica el sector rural, con participantes ajenos al propio sector rural, enriquecen económica y socialmente, pero también da lugar a problemas ante los “agrarios” y los “no agrarios”. Los “no-agrarios” incitados por los medios de comunicación buscan un medio no contaminado y mas saludable y además exigen que las prácticas agrícolas sean respetuosas con el medio sus decisiones ajenas al medio.
Esto da lugar a las externalidades vinculadas al sector agrario.
La agricultura productivista en pleno auge en los años 80 no atiende a principios ecológicos sino económicos, y por ellos es intensiva e utiliza los medios más eficaces económicamente que resultaban ser contaminantes: maquinaria pesada, Técnicas de monocultivo, gran cantidad de fitosanitarios, etc. (Ceña, F. 1993)
Por ello se prevé una política económica y ecológica con una serie de prioridades:
1 Disminución del uso de combustibles fósiles.
2 Disminución del uso de pastizales intensivos
3 Disminución de la erosión edáfica
4 Disminución de nitratos en agua
5 Disminución de la contaminación de las aguas subterráneas
6 Uso eficaz del agua.
Volviendo sobre el tema estrictamente empresarial, en la actualidad aparecen con dos tipos de empresas en el sector agrícola:
1 Empresas que se adaptan a las características nacionales de cada país.
2 Aquellos que buscan una estrategia globalizadora. (Sanz Cañada, J. 1993)
El sector agrario en el espacio europeo presenta grandes diferencias debido a los ajustes económicos y las sucesivas interacciones entre países. En 1990 solo el 7% de las explotaciones alcanzaban las 50ha y el 61% eran menores de 5ha. La superficie media Inglesa es de 68ha y la griega de 4ha. De modo que estas diferencias suponen graves variaciones empresariales de todo tipo, a nivel económico, infraestructuras, etc.
Por lo que en general podemos bosquejar entre las causas de estas diferencias, motivos tecnológicos y políticos. La tecnología ha acrecentado las diferencias por investigación y desarrollo a los países menos poderosos.
De entre los motivos políticos, los subsidios y ayudas han acrecentado este proceso de diferencias de modo que los países más pobres, los del sur de Europa, han visto descender su economía. La salida a corto plazo se estimó en la I+D pero este proceso aumentó la producción, la oferta en definitiva, lo que supuso la caída de los precios y por ello cayó la renta del sector agrario. Este proceso de disminución de precios afectó en gran medida a los más pobres, pues a parte de aumentar la pobreza aumentó al mismo tiempo la intensificación de los cultivos y por tanto los daños asociados al mismo, de tipo ambiental. (Brian W. I. 1993)
La participación del capital externo en la gran empresa española, es muy considerable en torno al 55% Este capital pertenece a determinados colectivos no a pequeños inversores.
En el propio sector rural aparecen mecanismos que buscan fijar el sector agroalimentario industrial al propio medio rural. Denominaciones de origen, consumo local “de costumbre” de modo que no puede desvincularse totalmente el sector de transformación, del productivo.
DISCUSIÓN
El proceso de transformación del sector agrario comprende una gran cantidad de variables que comprenden no solo a lo estrictamente económico si no social, ecológico, etc. De modo que la complejidad es elevada en la medida en que se presentan variables no siempre compatibles, al tiempo en que debemos situarnos en un marco espacio temporal cambiante y diverso. Las preocupaciones del sector rural, en definitiva no comprenden solo a lo meramente agrario sino que las externalidades e implicaciones se elevan no ya a nivel local, ni nacional sino europeo e incluso mundial.
De los grandes problemas que se presentan podemos distinguir:
Problemas ambientales
El problema ambiental surge en los últimos tiempos debido a las catástrofes de tipo ecológico, vertidos petrolíferos, etc. A parte de las catástrofes de tipo puntual y de gran calado emocional.
En este sentido el cambio climático, la capa de ozono han presentado una gran preocupación en la sociedad actual, seguramente por la incidencia de los medios de comunicación. En cualquier caso debemos tomar la cuestión medioambiental como un factor vital de cara a la gestión de cualquier proyecto, y más aún en el medio rural. El medio rural es el portador del entorno no modificado por el hombre, es en definitiva el ultimo resquicio de naturaleza silvestre de modo, que la preocupación por el medio rural es máxima.
“El medioambiente es el mayor condicionante para la elaboración de programas de desarrollo económico” (Martínez de Anguita, P. 2001)
La agricultura y ganadería principalmente constituyen las principales agresiones sobre el medio, de todas las actividades agrarias. Entre los principales impactos tenemos:
1 La contaminación ambiental de las aguas subterráneas, debido a los pesticidas y abonos químicos.
2 Contaminación de suelo
3 Erosión edáfica con los consecuentes problemas que acarrea, pérdida de superficie fértil, daños debido a los acarreos, etc.
4 Sobreexplotación y pérdida por tanto de la persistencia y regeneración de pastos.
5 Deforestación, ya sea por técnicas no sostenibles o por roturación de reconversión del terreno para otros aprovechamientos
6 Compactación del suelo debido al paso de maquinaria pesada o por el paso de ganado. Este proceso acarrea consecuencias negativas sobre la fertilidad y el desarrollo de la vegetación.
7 Contaminación atmosférica, por quema de rastrojos, cría intensiva, ruido, etc.
8 Destrucción del hábitat, desecación de marismas, intensificación del terreno.
9 Catástrofes agrícola, incendios, heladas, sobreexplotación o abandono.(Mormont, M. 1993)
Uno de los problemas es como regular esta contaminación, porque las actitudes respetuosas cargan el producto final con un coste elevado. El problema acrecienta con los bienes comunes. En cualquier caso resulta sumamente complicado el cuidado del medio. Pues es necesario identificar los agentes causantes de la contaminación, un proceso en muchos casos difuso, de modo que identificar a la persona en cuestión es sumamente complicado.
El problema en definitiva, resulta de identificar a la persona que debe hacerse responsable de los daños, pues entendemos que el medioambiente es un bien que pertenece a las distintas esferas de la sociedad, (consumidores, agricultores, administración, etc). (Mormont, M. 1993)
El mercado no acota las externalidades, quien debe hacerlo es el Estado. En un medioambiente no regulado las empresas hallan el nivel de contaminación más rentable, (Martínez de Anguita, P. 2001). “los economistas afirman que la eficiencia exige que el beneficio social marginal sea igual al coste social marginal de la eliminación” (Martínez de Anguita, P. 2001)
Por ello Martínez de Anguita propone una serie de visiones para abordar el tema de las externalidades en conjunción con la economía:
Controles directos. Con el debido margen de actuación la propia dinámica económica haría que la contaminación llegase a nivel más eficiente, en caso contrario, con normas estrictas las empresas apenas podrán aplicar nuevos métodos.
Por otra parte las normas se elaboran sin comparar los costes marginales y los beneficios marginales y sin esa compensación no es posible averiguar en nivel más eficiente de contaminación.
Los impuestos sobre emisiones. Los permisos transferibles para emitir CO2 Donde el correspondiente precio se pondría de acuerdo a la ley de oferta y demanda. Tendría los mismo efectos que los impuestos sobre emisiones.
En este sentido aparecen dos enfoques distintos:
Enfoque privado. Donde el impuesto se negociaría con los implicados.
Sistema de responsabilidades: Donde se establecería un acuerdo para la indemnización según los daños y perjuicios ocasionados.
Mormont, M. Propone una serie de medidas además de las expuestas:
1 Criterio de distribución
2 Según cuotas de residuos o según superficies.
3 Costes de administración y control de limitación
4 Controlar las emisiones de cada agente. Este sistema resulta caro socialmente y si se dejara vía libre, es decir un menor control cabría una facilidad para contaminar. En cualquier caso resulta tan caro que socialmente no sería aceptable a parte de ser peligroso económicamente.
5 Medidas de Extensificación y repoblación forestal.
Los objetivos en general vienen a disminuir la intensidad de una serie de actuaciones negativas para el entorno, así como medidas dedicadas a una mejor gestión en este sector. De forma general se plantean una serie de soluciones para mitigar la contaminación y la degradación del hábitat:
1 Disminución de contaminantes
2 Extensificación favorable al medio
3 Tomar en consideración la mejora del medio
4 Conservación de tierras cultivables cuyo abandono representa riesgos
5 Gestión del espacio para el acceso al público y áreas de descanso.
6 Régimen de ayudas.
7 Disminución de la utilización de abono o fitosanitarios o agricultura ecológica.
8 Producción de prácticas favorables al medio, áreas recreativas.
9 Medidas de Ordenación
10 Directiva de Nitratos
11 Control de Pesticidas
12 Educación de todos los implicados
13 Etiquetado de calidad ecológica.
14 Estrategias económicas
15 Estrategias tecnológicas
Ante tan complicada situación y para gestionar mejor los recursos aparecen las reformas de los fallos estructurales (FEDER, FSE, y FEOGA) en esa línea de la OCDE. (Ceña, F. 1993)
Problemas que surgen como consecuencia de la aplicación de medidas de conservación:
Vemos que aquellos empresarios que ponen en práctica una agricultura más intensiva, son quienes deben abonar mayores tasas por penalización de la Directiva Nitratos. Ahora bien estas regiones de agricultura intensiva son de gran presión contaminante, y en definitiva no tienen espacios naturales que conservar debido a su gestión intensiva. Algo que parece contradictorio en el sentido de que se pretende conservar un medio natural que no existe.
Otro de los problemas surgidos es la percepción de protección del medio, en las distintas regiones europeas, por ello las medidas disponibles en este sentido son muy distintas. (Mormont, M. 1993)
Si encima vemos que todas las medidas van encaminadas a proteger el medio y al tiempo a penalizar al propietario es preciso estimar los niveles de calidad del medio requeridos. (Mormont, M. 1993)
Problemas de tipo empresarial
Como sabemos las diferencias empresariales entre los distintos son elevadas, estos obedecen desde el punto de vista empresarial a cuestiones de tipo logístico y técnico. Como puedan ser el clima y la topografía principalmente.
El clima y la topografía se manifiestan como factores importantes a la hora de cultivar, Sin embargo estos factores están atenuados por factores económicos o estructurales en gran medida.
El clima
La posibilidad de cultivo es mayor que en latitudes mayores Sin embargo la sequía es un gran handicap pues las precipitaciones a Sur de Europa rondan los 700 mm como máximo. Por otro lado la forma en que ocurren las precipitaciones de forma irregular y torrencial complican en gran medida las labores. A todo ello debemos sumar las variaciones de temperatura drásticas en muchos casos que originan problemas por heladas, granizo, etc.
Para combatir la sequía, han aparecido mejoras técnicas como el regadío, sin embargo el regadío exige una inversión económica muy importante, que no es fácil de rentabilizar, debido a la competencia con otros países. Por otro lado el regadío adolece de problemas de tipo ecológico derivados de su implantación (embalses, canalizaciones, degradación del hábitat, etc).
Cruz, menciona una serie de cuestiones al respecto:
En primer lugar, no es posible solucionar los problemas tan solo con el regadío, para ser competitivos, pues el mercado comprende otros muchos parámetros.
La demanda es muy limitada con respecto a la oferta y al tratarse de productos perecederos aparecen grandes problemas, en su conservación distribución, etc.
Debemos tener en cuenta a los países extra comunitarios con los que entablamos relaciones económicas, pues estos países se muestran muy competitivos en el sector agrario, con costes muy bajos.
El problema ecológico que presenta la agricultura intensiva (Cruz, J. 1993)
La topografía
La topografía, resulta uno de los grandes inconvenientes de la agricultura española y mediterránea. Mientras que los países centroeuropeos poseen grandes llanuras sedimentarias, los países mediterráneos albergan una orografía escarpada en muchos casos. Así la topografía española se mueve en unas pendientes medias de 30 a 45%. Esta pendiente imposibilita en muchos casos una mecanización al nivel de nuestros vecinos europeos, al tiempo en que aparecen problemas como la erosión, accesibilidad, que en suma complican la gestión y el aprovechamiento, y en definitiva la eficacia empresarial.
A todo esto debemos sumar efectos derivados de esta topografía, como puedan ser el aislamiento geográfico y una marcada dispersión de los terrenos aptos de cultivo, que devienen en problemas de distribución.
Como puede observarse el medio en que se resuelve la agricultura al sur de Europa resulta complicada, lo que se traduce en una menor eficacia y rendimiento. Estos conceptos son de vital importancia para entender los problemas de reconversión y adaptación al mercado actual. Parece obvio que las posibilidades intrínsecas de estas regiones del sur de Europa, son muy distintas del resto de países. Pues para rendimientos similares es preciso realizar grandes inversiones en tecnología, movilizando grandes sumas de dinero, que han dejado de invertirse en otro tipo de mejoras.
La limitación climática y topográfica condiciona la producción en su composición, de modo que en los países del sur aparecen cultivos típicos como las hortalizas Viñedos, cítricos de los que producimos un elevado porcentaje, Todo esto marca una serie de pautas en la empresa. En este sentido vemos que la producción se concentra en pocas manos el 15% de las explotaciones lecheras producen el 50% de la Unión Europea, el 50% de la cabaña bovina pertenece a un 10% de los propietarios.
De modo que el 80% de las subvenciones son captadas el 20% de las explotaciones Europeas. Este caso es especialmente problemático en el caso de España, donde una treintena de propietarios entre ellos la Duquesa de Alba, concentran más del 80% de las subvenciones.
Problemas Sociales
Los problemas sociales a los que se enfrenta el sector agrario comprenden una serie de cuestiones derivadas, de la propia deriva de los últimos años. Así como se mencionó antes, nos movemos en un sector donde sobra mano de obra o escasea de forma importante y no está preparada.
Por otro lado tenemos la experiencia de las famosas subvenciones, las cuales a parte de haber sido repartidas a entre un puñado de grandes beneficiarios, estas partidas se han desarrollado como un cheque en blanco. Es decir aportar solo dinero a las explotaciones no soluciona el problema, pues un propietario no siempre conoce los últimos adelantos, ni está preparado para establecerlos. El fracaso ha venido en gran medida porque no se ha dotado de la formación correspondiente para los tiempos actuales.
La sociedad rural depende en gran medida de los servicios públicos prestados, , caso ejemplar resulta el Levante español, donde existen problemas porque no se satisfacer las necesidades de servicios sociales, en muchos casos demandados por la inmigración masiva.
O bien ocurre el caso contrario, municipios de escasa población se han querido recuperar dotando de demasiadas instalaciones, obligando a que pequeños municipios tengan que correr con gastos desorbitados, que no podrán mantener cuando desparezcan las ayudas.
Otra de las cuestiones actuales entorno al sector rural lo constituyen las externalidades, en concreto el turismo rural. El turismo rural es un tipo de turismo de naturaleza distinta a clásico, en el sentido de que demanda servicios muy concretos y distintos de los vistos hasta ahora. El creciente interés por el medioambiente y por la búsqueda de las formas de vida de antaño hacen del público urbano, un consumidor muy distinto. Este tipo de turismo se ha desarrollado debido a una serie de cuestiones:
1 La disminución del nivel adquisitivo del sector rural, en los ultimo años y la necesidad de mayores ingresos acordes con en crecimiento económico actual.
2 La incorporación de la mujer al trabajo. En este sentido nos encontramos con una serie de personas que han abandonado las actividades domesticas y han abandonado el cuidado del ganado familiar. Como es obvio la natalidad en los últimos años ha descendido enormemente y por ello aparece desaparecen las tareas de cuidado domestico. Esto permite que la mujer pase a participar en la economía domestica aportando ingresos, por otro lado la quiebra de las pequeñas explotaciones de carácter familiar de los que se hacía cargo la mujer, hacen imprescindible unos ingresos alternativos.
3 La existencia de un horario laboral más restringido en el ámbito laboral agrario. La implantación de la tecnología la servicio del sector rural, liberan en gran medida de las cargas horarias que suponían antaño de modo que aparece la posibilidad de dedicarse a otras tareas.
4 La existencia de instalaciones abandonadas por el éxodo rural, pero susceptibles de reconversión para otros usos.
5 La demanda creciente de un turismo integrado en el medioambiente y en el modo de vida de las gentes de antaño. Este tipo de turismo creciente demanda instalaciones muy concretas, existe la demanda de los modos de vida de antaño, alimentación, viviendas típicas, etc. Y no solo eso sino que se trata de un turismo más activo y por ello requiere más servicios.
Este tipo de turismo es el que demanda servicios como deportes de aventura, senderismo, visitas culturales, etc. De modo que la posibilidad de recibir ingresos se abre a las distintas esferas del ámbito rural. Así en torno a este turismo se han desarrollado empresas dedicadas, a los deportes de aventura, visitas guiadas, que aunque se alejan de lo estrictamente agrario, proporcionan grandes ingresos a nivel local.
Los ingresos producidos por el turismo rural no solo se basan en los ingresos del propio turismo, sino en los servicios creados y el empleo remanente que es capaz de crear en torno a él.
Sin embargo unos de los problemas que plantea, es que el sector rural tiene una dinámica empresarial que impide la llegada de ingresos a nivel local. En este sentido vemos que se trata de un sector que carece en muchos casos de interés por este turismo o bien falta de iniciativa. En cualquier caso pueden aparecen empresas ajenas al ámbito local, que acaben retirando ingresos vitales para el sector, en la medida en que estas empresas son totalmente ajenas a la población local.
Otro de los problemas es el surgido por presión del turismo, en el sentido de que demanda servicios que pueden chocar con los intereses de la población local, usos recreativos, principalmente. O bien El conflicto puede aparecer por presión surgida del interés ecológico, que puede presionar duramente las prácticas de la población local.
Por ello nos encontramos con grandes problemas sociales, distintos niveles de difícil conjugación de cara al mantenimiento del sector rural.
Problemas de tipo tecnológico
Los problemas de tipo tecnológico son varios, y de diversa consideración.
Por un lado debemos tener en cuenta que el sector agrario no es un sector puntero en tecnología, lo cual da lugar a ineficiencias de todo tipo. (Sanz Cañada, J. 1993)
Estas ineficiencias son a distinto nivel:
1 Menoscabo de tipo económico en la medida en que se producen menores rendimientos.
2 Disminución de la calidad del trabajo, en el sentido de que el estancamiento tecnológico están acompañado de trabajos más penosos. Las penurias laborales suponen la disminución del interés de este sector.
3 El estancamiento tecnológico, puede dar lugar a la contratación de personal no cualificado, de menor coste para aumentar el rendimiento. Una situación que da lugar a riesgos laborales por desconocimiento de las tareas, o bien este personal no cualificado aportará rendimientos muy inferiores e incluso daños sobre el producto.
4 Por ultimo el hecho de que se produzcan grandes inversiones en tecnología, suponen el aumento de producción de forma que se puede sobrepasar la demanda, y provocar la caída de precios que a su vez empobrecería el sector.
Problemas derivados del consumo
La sociedad moderna y su propia dinámica han hecho que tengan un gran auge un tipo de consumo muy distinto al tradicional. Este auge de consumo de productos elaborados o precocinados, debido a la situación de estrés y falta de tiempo, modifican los hábitos de consumo. En este sentido los productos demandados ya no son meras materias primas sino que el consumo actual demanda productos elaborados alimentos listos para consumir.
Esto hace que los agricultores cada vez produzcan más materias primas y cada vez menos alimentos, lo que obliga a una infraestructura acompañada del sector que cambia por completo el mercado.
En primer lugar no todas las regiones por su propia idiosincrasia tienen capacidad transformadora, al tiempo en que la propia transformación carga al producto final de un precio que presiona al productor de forma directa.
Por otro lado los alimentos tienen regulación específica sanitaria lo cual ha hecho que prosigan aranceles sobre la producción cuando no deberían existir. Este hecho está considerado en el Artículo 30 del Tratado de Roma que por razones morales, sanitarias, aparecen restricciones si bien no podrán ser arbitrarias. (Swinbank, S. 1993)
La normativa sanitaria es de especial consideración, pues en general deberán admitirse los productos de cualquier país, aunque aparecen regulaciones nacionales específicas.
Como sabemos existen diferencias en las normas de cada país unas más específicas y estrictas que otras de modo que existen desventajas en la fabricación en el país más estricto. Si bien estas normas suelen tener calado de tipo sanitario o similar.
Por ello en caso de crisis aquellos productos de regulación estricta tendrán mayores ventajas, No será así en el caso de empresas de producción menos estricta que no podrán exportar.
Se considera que puede existe un fallo de mercado a la hora de buscar productos seguros sin violar las leyes, de modo que es lícito que la administración intervenga. Pues existen casos en que el consumidor no puede intervenir por desconocimiento o por elevados plazos de percepción. (Swinbank, S. 1993)
En cualquier caso se prefiere un elevado intervensionismo antes que la quiebra del sector por disminución del consumo, castigado por la desconfianza del consumidor.
La Tecnológica, el marketing, etc; son otros factores que intervienen en el mercado. Hoy por hoy la pequeña empresa agraria es presionada para optimizar sus rendimientos y satisfacer la demanda del mercado. La propia dinámica de la alimentación de este sector sumamente complicado, por el abanico de distintas variables a considerar.
Por un lado la industria alimentaría debe ofrecer una gran seguridad sanitaria, pues de lo contrario no solo se producen problemas legales sino que el propio mercado castiga duramente esta situación
Por otro lado tenemos factores como la publicidad, promociones etc., que dan lugar a hábitos de consumo que pueden cambiar con facilidad a lo largo del tiempo y por ello comprometen al sector agrario.
Por otro lado la comercialización en grandes superficies es otro factor de interés. Estas superficies ofrecen un mayor rendimiento de tipo económico debido a su potencial de inversión. Pero al mismo tiempo pueden producirse situaciones de monopolio u oligopolio que producirían abusos sobre el sector agrario.
A todos estos parámetros debemos sumar la cuestión ecológica, por un lado el consumidor exige productos ecológicos, pero al tiempo el propio consumo, da lugar a gran cantidad de contaminantes (envases, residuos, etc.) que presionan duramente el mercado para que adopte posiciones más respetuosas con el medio. Esta situación tiene como final la presión sobre el productor en cuestión de precios y técnicas de producción más respetuosas con el medio. (Briz, J. & De Felipe, 2001)
Así pues vemos como el consumidor o los distintos estratos del mercado presionan con firmeza sobre el sector agrario de cara a obtener una serie de objetivos, de forma que el sector agrario se encuentra en una situación hostil continua.
CONCLUSIÓN
Según lo expuesto el sector rural se enfrenta a una conjunción de variables, tales que lo han modificado en los últimos años y del que se espera que en los próximos años aparezcan más reformas a distintos niveles. La complejidad de este sector de manifiesta por la cantidad de variables que en él intervienen, ecológicas, tecnológicas, empresariales, relativas al consumo, sanitarias, etc. Todas estas tendencias se encuentran a su vez en continuo progreso de forma que el sector agrario y por ello rural deberá acomodarse a las nuevas exigencias de mercado.
En este sentido debe considerarse a un objetivo que aglutine, un propósito general que posibilite el desarrollo del sector agroalimentario de acuerdo a las exigencias futuras. Para ello es preciso aclarar cual es el fin último de cada variable, para al fin aunar cada interés en un objetivo universal que vertebre la sociedad rural, urbana y cada variable vigente. Por lo que la reforma agraria nacional-sindicalista es más necesaria ahora que hace años, no podemos permitir que unos pocos se lleven todo el beneficio y los que verdaderamente trabanjan en el campo y con el ganado, sean simples esclavos del capitalismo y de los que tienen más.